Pese a cargar con una de las peores tasas de aprobación ciudadana de los últimos años, el Congreso no parece dispuesto a dar un paso al costado. Al menos 88 de los 130 parlamentarios actuales han decidido postular nuevamente, esta vez bajo el nuevo esquema bicameral, buscando un escaño en el Senado o en la Cámara de Diputados en las elecciones generales de 2026. La apuesta por la reelección contrasta con el descrédito institucional y las constantes denuncias que han marcado este periodo legislativo.
En La Libertad, cinco congresistas quieren se reelegidos
En el caso de La Libertad, la situación resulta especialmente sensible. De los siete congresistas que representan a la región, cinco intentan mantenerse en el poder pese a haber estado involucrados en cuestionamientos de alto impacto público. Investigaciones fiscales, denuncias éticas y controversias políticas no han sido obstáculo para que vuelvan a tentar el voto ciudadano.
Una de ellas es Magaly Ruíz Rodríguez, de Alianza para el Progreso (APP), quien busca llegar al Senado pese a la grave acusación de haber recortado parte del sueldo a sus trabajadores, en un caso que fue conocido a nivel nacional como “mochasueldos”. Aunque el proceso generó amplio rechazo, la legisladora insiste en continuar su carrera parlamentaria.
En la misma línea aparece Luis Kamiche Morante, hoy también en APP, quien aspira al Senado tras haber sido cuestionado por presuntamente contratar a familiares en su despacho. Kamiche llegó al Congreso con Perú Libre, pero luego migró a las filas apepistas, un cambio que no ha disipado las críticas sobre su conducta como legislador.
Víctor Flores Ruíz, de Fuerza Popular, es otro de los nombres que figura en la lista de aspirantes a la reelección, esta vez como senador. Sus cuestionamientos giran en torno a la falta de transparencia sobre sus vínculos con concesiones mineras, justo cuando participaba en debates clave sobre la formalización del sector. Incluso trascendió que contaba con concesiones inscritas en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), un evidente conflicto de interés que nunca fue aclarado del todo.
Van a la Cámara de Diputados
A ellos se suma Diego Bazán Calderón, quien regresó a Renovación Popular y ahora busca un escaño en el Senado. Bazán fue incluido en una investigación por peculado doloso tras usar pasajes aéreos del Congreso para asistir a su cumpleaños en Trujillo. Además, fue duramente criticado por promover la reorganización del Ministerio Público mientras enfrentaba procesos en esa misma institución, un gesto que levantó serias dudas sobre su real compromiso con la institucionalidad.
Finalmente, Juan Burgos Oliveros, de Podemos Perú, intenta llegar a la Cámara de Diputados. Su desempeño en la Comisión de Fiscalización, la presentación de proyectos polémicos —como el de “candidatos presidenciales a dedo”— y denuncias internas que terminaron archivadas en la Comisión de Ética han marcado su paso por el Parlamento.
Así, mientras el descrédito del Congreso sigue en aumento, una parte importante de sus integrantes apuesta por la reelección sin haber rendido cuentas claras. Así que más vale estar atentos.
