La División de Investigación Criminal (Divincri) de la Región Policial La Libertad capturó a José Orlando Llajaruna Osorio (19), alias “José”, señalado como presunto operador logístico del atentado con explosivos ocurrido la noche del 14 de agosto de 2025 en la avenida Perú, urbanización El Molino, en Trujillo. La intervención policial se realizó bajo una resolución judicial y estuvo a cargo de agentes especializados, como parte de una investigación dirigida a desarticular redes criminales vinculadas a la violencia urbana.
Hallan documentos clave
Durante el operativo, la Policía allanó la vivienda del detenido, ubicada en el sector Miguel Grau del distrito de El Porvenir, donde se incautaron documentos y otros elementos considerados clave para el avance de las investigaciones. Según la PNP, estas evidencias permitirán fortalecer la línea investigativa sobre la planificación y ejecución del ataque que causó pánico y cuantiosos daños materiales.

Llajaruna Osorio es propietario de la camioneta KIA Sorento, de placa FOJ-308, vehículo que fue identificado en registros de videovigilancia como el medio de transporte utilizado para movilizar los explosivos y facilitar la huida de los autores materiales del atentado. La explosión afectó gravemente la vivienda de los padres de Sergio Bolaños Sarmiento y causó daños colaterales en múltiples inmuebles de la zona, además de dejar varios heridos.
Primero atentado, luego crimen
El caso guarda relación con la figura de Sergio Bolaños Sarmiento, de 29 años, quien fue asesinado a balazos el pasado 31 de noviembre en la avenida Brasil, en el distrito limeño de Jesús María. De acuerdo con la Policía, Bolaños era considerado hombre de confianza de alias “Johnson Pulpo”, presunto líder de la organización criminal Los Pulpos, y el crimen habría sido producto de un ajuste de cuentas en el marco de disputas internas entre bandas dedicadas a la extorsión y el sicariato.

Las investigaciones también vinculan el atentado de agosto a una violenta pugna entre organizaciones criminales como Los Pulpos, Los Pepes y La Jauría por el control territorial en Trujillo. Los ataques con explosivos no son hechos aislados, sino demostraciones de poder destinadas a infundir temor y consolidar el dominio de estas mafias, como parte del alarmante crecimiento de la extorsión y el crimen organizado en la ciudad.
