La crisis electoral de Alianza para el Progreso queda confirmada en los resultados preliminares de las elecciones generales de abril. Mientras se advierte que la agrupación no superaría la valla electoral y perdería su inscripción oficial, se confirma que varios de sus candidatos al Senado obtuvieron una votación extremadamente baja, pese al fuerte gasto en campaña digital.
Un millón al agua
Uno de los casos más llamativos es el del secretario general de APP, Luis Valdez Farías, quien apenas alcanza 4,516 votos a nivel nacional con el 93.852 % de actas contabilizadas. El resultado contrasta con los más de 1 millón 92 mil soles que aportó para financiar publicidad política en Google, YouTube y redes sociales, según los reportes entregados a la ONPE. Solo en febrero habría destinado más de medio millón de soles a pauta digital.

La escasa votación también alcanzó a otras figuras visibles de APP que pretendían reelegirse. Es el caso de Magaly Ruiz, recordada por haber sido acusada de recortar el sueldo a sus trabajadores en el caso bautizado como «mochasueldos», apenas supera los mil votos. En tanto, Roberto Kamiche, quien también apostaba por la reelección, registra 1,039 votos.

En contraste, otros candidatos de la agrupación sí lograron mayor respaldo, como el exministro del Interior Juan José Santiváñez con 108,090 votos y el mismo César Acuña Peralta con 60,455.
Y ahora se viene la elección regional y municipal
El escenario genera preocupación dentro del partido, especialmente en La Libertad, región donde nació APP y donde históricamente mantuvo su principal fortaleza política. Militantes y dirigentes temen que el bajo respaldo ciudadano también se replique en las elecciones municipales y regionales previstas para octubre de este año.
Pese a los resultados adversos y al riesgo de perder la inscripción partidaria, APP ya anunció que participará en los próximos comicios subnacionales. Sin embargo, los resultados preliminares dan cuenta del importante desgaste político de la misma agrupación, arrastrada por cuestionadas gestiones regionales y municipales de sus figuras más conocidas a quienes se insiste en postular, incluso en contra de lo que exige su propia militancia.
