Jhon Smith Cruz Arce, alias “Jhon Pulpo”, uno de los delincuentes más temidos de Trujillo y del norte del Perú, ha recuperado su libertad tras cumplir 19 años y 6 meses de una condena de 25 años por homicidio calificado. Fue excarcelado el pasado 15 de julio de 2025 gracias a beneficios penitenciarios, a pesar de que aún le restaban seis años de pena efectiva.
Su liberación ha causado gran alarma entre las autoridades y ciudadanos de Trujillo, ciudad a la que anunció que regresará para, según sus propias palabras, “dedicarse a la fabricación de calzado”, un oficio que afirma ha estado en su familia por generaciones. “Voy a dedicarme al calzado, la mayoría de mi familia hace zapatos”, declaró desde Puno, en diálogo con Cuarto Poder.
Cruz Arce asegura que no ha huido del país y que está en camino hacia la ciudad que lo vio crecer y también delinquir. “Vamos a seguir nuestro camino para llegar a Trujillo, nos falta unas horas nomás”, sostuvo. Estudió en los colegios Buen Pastor, José Carlos Mariátegui y Francisco Lizarzaburu, donde, según relató, se ganó el apodo de “Pulpo” en las clases premilitares por la forma en que hacía las planchas. “Mi instructor nos puso ese apodo porque estirábamos los brazos como pulpos”, recordó.
Tiene cinco ingresos al penal
Su historial delictivo se remonta a más de tres décadas. Ingresó por primera vez al penal el 23 de marzo de 1992, con solo 16 años, por el delito de robo agravado. En esa ocasión estuvo detenido apenas cuatro días en el penal El Milagro de Trujillo. Dos años después, el 21 de marzo de 1994, volvió a prisión por lesiones graves, siendo liberado en noviembre de ese mismo año.
En noviembre de 1995 fue nuevamente encarcelado por el mismo delito, recibiendo una sentencia efectiva de tres años. Salió en agosto de 1998, pero en diciembre de ese mismo año ingresó una vez más por robo agravado y obtuvo semilibertad en junio de 2003.
El caso más grave se registró en 2005, cuando fue capturado por el homicidio calificado de Benjamín Salinas Ferrel, alias “Benja”, un hecho que lo devolvió a prisión el 20 de mayo de ese año. Luego, ya recluido, fue hallado culpable por el asesinato de Marilyn Angulo Cáceda, una joven de 16 años a quien disparó a corta distancia. Por este segundo homicidio, recibió la condena de 25 años que ahora ha sido interrumpida con su liberación anticipada.
“Yo me he ido con 19 años y 6 meses. No me han quitado 8 meses, porque yo caí el 5 de mayo de 2005 y el 20 de mayo ingresé al penal. Pero, estando preso, me hicieron una papeleta el 19 de enero del 2006 y desde allí corre mi sentencia”, explicó tras su liberación por beneficios penitenciarios.
Durante su tiempo en prisión, fue trasladado a distintos penales de alta seguridad, incluyendo Piedras Gordas I, Juliaca, Chiclayo, Cajamarca, Trujillo y finalmente Challapalca.
INPE: «Reúne condiciones para su reinserción»
Desde el año 2023, el INPE elaboró informes psicológicos favorables en los que concluyó que Cruz Arce presentaba condiciones conductuales y emocionales compatibles con la reinserción social. Sin embargo, tras la difusión de su caso, dichos documentos han sido puestos bajo revisión interna, especialmente por dudas sobre la veracidad de los talleres de “cerámica de papel” que supuestamente habría realizado como parte del programa de redención de pena. Ni siquiera el propio INPE tiene pruebas claras de que estos talleres existieran.
Otro aspecto que ha generado preocupación es la posible reactivación de la organización criminal “Los Pulpos”, la cual sigue activa según información de inteligencia policial, y ha sido señalada como responsable de extorsiones, sicariato y hasta minería ilegal.
Sobre su hijo Jhonsson Pulpo: «Me gustaría que cambie y se presente»
Aunque Jhon Pulpo asegura que no mantiene contacto con su hijo, Jhonsson Smith Cruz Torres —conocido como “Jhonsson Pulpo” y sindicado como secuestrador y asesino—, el vínculo familiar y el pasado compartido entre ambos (inclusive en el mismo penal) reavivan temores. “Mi hijo desertó del colegio militar cuando supo que yo había sido trasladado al penal. Me mandó una carta. Me dijo: Papi, necesito que me dés los baberos, los lapiceros para que mi hijo se vaya al colegio. O sea me dio en clave», relata Jhon Pulpo dejando entrever en este capítulo que se dio cuenta de que su hijo iba a seguir sus pasos en el mundo criminal.
Actualmente, el Estado ofrece una recompensa de 500 mil soles por información que permita la captura de su hijo. Mientras tanto, Jhon Pulpo, padre de 12 hijos y con un nivel educativo que no supera primero de secundaria, afirma que su único interés ahora es trabajar y no delinquir. “No tengo comunicación con mi hijo, pero me gustaría que trate de cambiar su vida y se presente”, sostuvo. Sin embargo, su retorno a Trujillo —una ciudad golpeada por el crimen organizado— despierta más dudas que certezas sobre si su aparente cambio es genuino o una fachada más de un prontuario que ha desafiado durante décadas a la justicia.
