Renato Sandoval González
Pese a la crisis sanitaria, en La Libertad se ha invertido menos del 30% del presupuesto para combatir al Covid-19, según un informe de la Contraloría que está en manos del gobernador Manuel Llempén
Cuando el italiano Antonio Raimondi dijo que el Perú era “un mendigo sentado en un banco de oro” nos imaginábamos a un indigente que busca recursos sin saber que los tiene tan cerca. Hoy, nada ha cambiado. El sector Salud en La Libertad es un claro (mal) ejemplo.
Según la orientación de oficio Nº 014-2020 de la Contraloría General de la República, enviada el 7 de este mes al gobernador regional Manuel Llempén, hay poca capacidad de gasto en el sector que encabeza Constantino Vila, lo que pone en riesgo a los pacientes de Covid-19 y a los trabajadores.
Del 30 de abril al 4 de mayo, un equipo de auditores comprobó que, por ejemplo, la Gerencia Regional de Salud (Geresa) solo había comprometido el 28.86% de su presupuesto institucional modificado (PIM). Es decir, de 1’310.882 soles solo ha gastado 378,359 soles. Pero hay más.
Algunas partidas presupuestales tienen cero de avance, así como lo lee. O sea, no han puesto ni medio sol en la compra de seguro médico; vestuario, accesorios y prendas diversas; textiles y acabados textiles; papelería, útiles y materiales de oficina; viáticos y asignaciones por comisión de servicios; publicidad; seguro de vida; y contratos de personal CAS.
En algunos casos se entiende que el gasto sea nulo, como en la compra de papelería y útiles de oficina, pero en el resto debieron invertirse los miles de soles del presupuesto para combatir la expansión del nuevo coronavirus. En fin.
TAMPOCO GASTAN
Otras entidades de salud que han hecho gala de la ineficiencia al gastar son:
La Red de Salud Trujillo-Este, conocida como Utes-6, en la que Constantino Vila funge también de jefe, ha invertido el 28.31% de su presupuesto modificado.
Así, de 3´963,487 soles ha gastado 1´121,921 soles. Como era de esperarse, al igual que la Geresa tiene cero de inversión en seguro de vida, pero tampoco gastó en vigilancia epidemiológica e investigación de casos y contactos, entre otras áreas.
El Instituto Regional de Oftalmología (IRO) registró un PIM de 747,750 soles y solo ha ejecutado 138,278 soles. Esto equivale a un 18.49% de gasto.
La Red de Salud Sánchez Carrión solo logró invertir el 15.04% de su presupuesto modificado. De 1’802,487 soles ha gastado 271,136 soles. Igual que la Geresa, hay nichos de presupuesto que tienen un 0% de avance.
La Red de Salud Otuzco le sigue los pasos. De 815,354 soles de su PIM invirtió el 12.55%. Mejor dicho, solo comprometió 102,301 soles.
Cierra este desastre la red de Salud de Virú, con un gasto de 105,995 soles de un total de 624,246 soles (16.98% de ejecución).
Con las cartas sobre la mesa, el gobernador regional Manuel Llempén deberá corregir la mala inversión para evitar el desborde de la cifra de contagiados de Covid-19 y que empeore la crisis sanitaria. Raimondi sigue vigente.


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