Redacción Investiga
UPAO no bajó ni medio sol, UPN subió pensiones, UCV rebajó 100 soles y UCT postergó pagos de matrículas
Si el panorama en los colegios privados es incierto, en las universidades particulares el drama es igual de difícil a consecuencia de la paralización de las actividades económicas por efecto del Covid-19, que impide que la población tenga dinero en los bolsillos para invertir en educación porque hasta los míseros ahorros están destinados a cubrir asuntos prioritarios como alimentación y salud.
En Trujillo existen cinco universidades licenciadas, cuatro de las cuales son particulares. Estas son: Universidad Privada Antenor Orrego (UPAO), Universidad César Vallejo (UCV), Universidad Privada del Norte (UPN) y Universidad Católica de Trujillo Benedicto XVI (UCT). La única institución pública es la Universidad Nacional de Trujillo (UNT).
Si bien cada una maneja su propia oferta económica, a consecuencia de la emergencia sanitaria –decretada por el Gobierno desde el 15 de marzo pasado— hoy todas enfrentan problemas comunes, en mayor o menor grado. Las expectativas de un alumnado disconforme aún sobrepasan las estrategias de continuidad académica y este ciclo se vive en suspenso.
De momento, los principales efectos de esta crisis en las universidades, son: la deserción de alumnos por no tener dinero para pagar el ciclo, por considerar que las clases virtuales no corresponden a las pensiones o porque viven fuera de Trujillo. Además, hay incontables reservaciones de matrículas para retomar los estudios cuando pase la emergencia, un sinfín de críticas a la metodología académica que en estos momentos es netamente teórica y a distancia y una avalancha de pedidos urgentes para que las cuotas de mes se reduzcan hasta en un 50% por considerar que las vigentes corresponden a clases presenciales.

PROFESORES CRUCIFICADOS
Ante la merma importante de ingresos económicos por esta crisis, las universidades han ideado la forma de cubrir los costos únicamente necesarios y ello implica suprimir varios gastos, entre ellos reducir el número de profesores.
Para conseguirlo han puesto en marcha una jugada. Han recargado de horas a los docentes de tiempo completo –todo por el mismo sueldo y sin opción a reclamo porque de lo contrario significaría quedarse desempleados en medio de la crisis—y de esta manera ya pueden prescindir de los profesores de tiempo parcial. Estos últimos son precisamente los que no están siendo contratados.
La fórmula, sin embargo, no ha caído bien entre la comunidad universitaria que ve con sorpresa como la clase virtual de algún curso lo dicta un docente desconocido que pertenece a alguna subsede lejana. Con la educación a distancia, todo es posible.
INICIO CON ROCHE
A pocos días de iniciada la cuarentena, los alumnos denunciaron públicamente que la Universidad Privada del Norte cobró las matrículas íntegras y que las pensiones en vez de tener rebaja, venían con un aumento a pesar de que no se podía trabajar por haberse decretado el Estado de Emergencia en todo el país, lo que imposibilitaba a los jóvenes obtener dinero.
En medio de las acusaciones, la UPN se defendió y justificó el cobro explicando que no se trataba de un incremento, ni repentino ni antojadizo, sino que para el reajuste se tomó como referencia el índice de inflación del país y el aumento de los costos.
Aunque muchos estudiantes aseguraron que no se les comunicó de este aumento, la UPN indicó que esto fue debidamente advertido en el boletín de matrícula de verano enviado en el mes de noviembre 2019 al correo institucional de cada estudiante. Es así que las pensiones por carrera de la UPN se fijaron entre 420 soles a 775 soles, con 5 cuotas por cada periodo académico.
El 6 de abril se iniciaron las clases, los estudiantes confirmaron a Investiga, tal cual anota la página oficial de la universidad, que solo se ha suspendido temporalmente el cobro de algunos trámites administrativos, como el retiro del ciclo o retiro del curso, que costaba 100 soles cada uno, hasta el 15 de mayo.
NO BAJA NI MEDIO SOL
Otra de las universidades que está en la mira de su comunidad estudiantil por no bajar ni medio sol en las pensiones es la Universidad Privada Antenor Orrego.
Las pensiones van desde 250 soles hasta 1,600 soles por mes, durante cada ciclo. Y pese a las múltiples solicitudes, desde un inicio se dispuso no hacer ninguna reducción en los pagos, solo otorgar facilidades.
De acuerdo al comunicado oficial, si el estudiante tiene una deuda pendiente hasta febrero del 2020 podrá fraccionarla hasta en nueve cuotas, sin intereses. En caso de que se haya matriculado y ya no puede continuar sus estudios, puede reservar su matrícula sin costo alguno. Y si el estudiante desea matricularse en el semestre 2020-10, pero no cuenta con el monto correspondiente para la primera cuota, puede solicitar la reprogramación para la primera cuota del semestre 2020-20.
Varios estudiantes consultados por Investiga consideraron estas medidas de insuficientes, las calificaron de “burla” y exigieron reducciones de hasta el 50%.
Entre tanto, el lunes 4 de mayo se iniciarán las clases en la UPAO. Ese día, los estudiantes regresarán a las aulas, pero virtuales para desarrollar asignaturas de formación general y aquellas que no impliquen el uso de laboratorios, talleres, simuladores, equipos especiales y centros de aplicación.
Las asignaturas no adaptables a la modalidad no presencial, cuyas actividades prácticas necesitan material de laboratorio, aulas de simulación, equipos especializados, centros de aplicación, talleres y sedes hospitalarias, se desarrollarán en la modalidad semipresencial cuando, por disposición del Gobierno, se levante el aislamiento social y se autorice el regreso gradual a las aulas universitarias.
INTERNET COMO CANCHA
Una de las universidades particulares que no solo se ha lanzado con reducción de pensiones sino también con paquetes de internet gratis para que sus alumnos desarrollen las clases virtuales es la Universidad César Vallejo.
El emporio educativo fundado por César Acuña emitió un comunicado público donde informó que debido a la crisis que golpea los bolsillos, bajará 100 soles a las pensiones de todas las carreras a partir de la segunda cuota. Los pagos mensuales en la UCV van desde 300 soles hasta 1,500 soles.
Como parte del paquete de ayuda, también otorgó internet gratis a 24,061 alumnos en todo el país para el uso de la plataforma académica virtual. Además, dispuso congelar las deudas hasta el próximo semestre, refinanciarlas y no cobrar intereses. En caso de que el estudiante no pueda pagar las cuotas de este semestre, podrá hacerlo sin mora alguna hasta el 18 de julio.
Adicionalmente a esto dispusieron ayudar a los médicos, enfermeras, técnicos de salud, policías, personal de fuerzas armadas y bomberos cobrándoles la categoría de pago más baja como un reconocimiento por su labor en esta emergencia sanitaria.
Un dato adicional es que para sus clases virtuales usará lo que han denominado una plataforma omnicanal: Zoom, Blackboard, YouTube, Trilce UCV, Clementina – plataforma virtual, UCV Radio y hasta Cosmos TV.

POR EL AMOR DE DIOS, UNA REBAJA
En la Universidad Católica de Trujillo Benedicto XVI, la estrategia aplicada para frenar la deserción y garantizar la continuidad académica es postergar el pago de las matrículas con la simple presentación de una declaración jurada, algo así como “una garantía de pago a sola firma” que podrá cobrarse pasado el estado de emergencia sin sobrecosto alguno. Esto permitirá que todos accedan a la plataforma virtual.
Sin embargo, la primera cuota del ciclo no estaría exenta de este beneficio porque en el mismo comunicado se indica que los alumnos deben realizar este pago y hasta mencionan los bancos. Es más, anotan que los estudiantes que tienen deuda, anterior al semestre, deben regularizar su situación con los pagos correspondientes. Así, sin perdón.
En la UCT el costo de la cuota va desde 220 soles hasta 450 soles que se cancelan 5 veces por ciclo. Estos montos son reajustables de acuerdo a su intenso programa de becas que beneficia a los alumnos de escasos recursos.
Como dato adicional hay que indicar que el ciclo se inició el lunes 13 de abril, con las clases virtuales.
Paradójicamente, este año empezó a regir la fusión con la Uladech Católica que a decir de los propios coordinadores iba a ampliar la oferta académica con carreras de salud.
Como en las demás universidades privadas, la comunidad universitaria no está del todo conforme con las facilidades otorgadas. Los estudiantes indicaron a Investiga que exigen la rebaja de hasta 20% sobre las pensiones e iban a formalizar el pedido a través de un documento dirigido a sus autoridades universitarias y de ahí aguardarían con fe.
LLUVIA DE TABLET´s EN LA UNT
La casa de Simón Bolívar y José Faustino Sánchez Carrión si bien iniciará sus clases el 15 de junio, ya anunció todo un plan académico que se ajustará al dictado de las clases a distancia en la llamada “UNT Virtual”, para los dos próximos semestres.
Entre las propuestas más ambiciosas está la de dotar de computadoras portátiles a docentes y alumnos de escasos recursos y de zonas alejadas.
En cuanto al precio de las matrículas, estas no compiten con las universidades privadas. Los montos son simbólicos, entre 94 soles y 143 soles. Debido a que los costos son bajos, no hubo ningún reajuste por la emergencia.
MIENTRAS TANTO, EN LAS NO LICENCIADAS…
Donde los alumnos también sufren los embates de la crisis por no tener dinero para pagar sus estudios es en las universidades a las que la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) les negó el licenciamiento.
En este grupo están la Universidad Leonardo Da Vinci (UPD) y la Universidad Privada de Trujillo (UPRID).
De acuerdo a la disposición, ambas están prohibidas de realizar exámenes de admisión para captar alumnos nuevos, pero sí pueden seguir funcionando por dos años más, facilitando los traslados de estudiantes a otras universidades o impartiendo enseñanza a los alumnos de los últimos ciclos que están pronto a terminar sus carreras.
Investiga confirmó que tras declararse el estado de emergencia, la UPD suspendió todas sus actividades académicas, no está dictando clases virtuales y tampoco se está realizando trámites. Esta suspensión de labores se prolongará hasta la disposición del gobierno. Aquí, las pensiones van de 350 soles hasta los 395 soles.
En la UPRIT de la carretera a Laredo la situación es distinta. Las clases virtuales se iniciaron el 16 de marzo, aunque con un porcentaje alto de ausencia de estudiantes. Las pensiones van desde 280 soles hasta 380 soles. No hay rebaja, solo facilidades para esta época económicamente difícil.
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