El tendido de torres de alta tensión compromete terrenos particulares en Ventilla, Puno, donde Alexander Urbina, representante de la empresa Al Upar, busca acuerdos individuales con propietarios, mediante servidumbres aéreas de hasta 30 años.
La propuesta plantea que los terrenos continúen perteneciendo a sus propietarios, pero restringe determinadas construcciones dentro de la franja, mientras los cables atravesarían el predio por encima.
“Si usted no quiere firmar nuestra aceptación, igual no pasa nada, igual vamos a pasar”, señala Urbina durante el registro, mientras explica las consecuencias de rechazar la oferta económica presentada.
Terrenos y acuerdos individuales
El registro muestra un trazo previamente identificado para el tendido eléctrico, mientras los propietarios serían contactados individualmente, una modalidad que genera cuestionamientos entre quienes comparten terrenos familiares o mantienen trámites de formalización.
La servidumbre modificaría el uso de determinadas áreas, porque aunque la propiedad permanecería en manos particulares, los propietarios no podrían edificar libremente debajo de la franja destinada al cableado.
En otro momento, Urbina precisa que la servidumbre sería temporal y tendría 30 años, mientras sostiene que después podrían retirarse las instalaciones, aunque el registro deja abierta la posibilidad de una futura prolongación.
Oferta económica y restricciones
Uno de los casos expuestos registra una oferta de S/ 2,630.32, calculada sobre S/ 8.51 por metro cuadrado de servidumbre aérea, sin transferir la propiedad del terreno a la empresa.
La conversación registrada evidencia que los propietarios reciben documentos para notificación, aceptación o rechazo de la oferta, mientras Urbina señala que un rechazo llevaría el conflicto hacia tribunales o arbitraje.
El caso mantiene abiertas interrogantes sobre la finalidad del tendido, el proyecto que requiere la infraestructura, las condiciones definitivas y las garantías para los propietarios, además del alcance real de la servidumbre durante tres décadas.
Redacción: Frank Pancca
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