La reconstrucción definitiva de Pumpunya, el poblado de Chongos Bajo más afectado por el sismo del 18 de julio, dependerá de los estudios del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Ingemmet y la Autoridad Nacional del Agua (ANA) para determinar si el terreno ofrece condiciones para volver a construir, informó la coordinadora de enlace en Junín del Cenepred, Yesica Paucar Curasma.
Si los estudios determinan que el riesgo es muy alto y no mitigable, las autoridades tendrán que evaluar un eventual reasentamiento de la población.
“¿Qué pasaría si construimos en una zona de riesgo? Estamos prácticamente realizando una inversión que tal vez en próximos eventos similares pueda perderse”, señaló Paucar a Huanca York Times.
Tres estudios para decidir dónde reconstruir
El IGP prepara un estudio complementario de los suelos para determinar cómo responden en distintos puntos y explicar por qué viviendas similares registraron daños diferentes a poca distancia.
Ingemmet, por su parte, evalúa las condiciones geológicas y la zona de impacto de la falla Altos de Mantaro, causante del movimiento telúrico de 5.4 de intensidad y sus más de 20 réplicas.
La ANA también interviene porque algunas viviendas se encuentran dentro de la faja marginal de un riachuelo que baja por el cerro donde se asentó Pumpunya.
Con estos estudios, las autoridades podrán determinar si corresponde reconstruir en el mismo lugar o buscar una zona de acogida.
Yésica Paucar Curasma, especialista del Cenepred, expone los riesgos que enfrenta la región Junín debido al fenómeno de El Niño.
Pumpunya concentra varios riesgos
Una inspección en campo del Cenepred encontró viviendas de material rústico colapsadas y construcciones de material noble con daños y grietas.
La presencia de viviendas dentro de la faja marginal añade otro factor que deberá considerarse antes de definir una intervención permanente.
“Se tiene que asegurar que la zona sí guarde las condiciones de seguridad y habitabilidad”, sostuvo Paucar.
El Gobierno ya destinó S/88.75 millones
El Gobierno, por su parte, autorizó S/88.75 millones para atender las consecuencias del sismo en los 20 distritos declarados en emergencia.
La norma destina S/63.25 millones al Ministerio de Vivienda para el mejoramiento de viviendas rurales destruidas o declaradas inhabitables y otros S/25.5 millones para implementar módulos temporales de vivienda mediante Obras por Impuestos.
Estos recursos permiten atender la emergencia habitacional mientras se determina dónde podrá ejecutarse la reconstrucción definitiva.
La temporada de lluvias acelera la respuesta
La atención de las familias damnificadas debe avanzar antes del inicio de la temporada de lluvias, prevista entre septiembre y marzo.
Paucar explicó que la instalación de módulos temporales, la rehabilitación de servicios y los estudios de riesgo pueden avanzar en paralelo, pero la reconstrucción permanente requiere conocer primero las condiciones del terreno.
Junín tiene antecedentes de reasentamientos
Cenepred registra 10 casos de reasentamiento poblacional en Junín, aunque ninguno corresponde a un riesgo sísmico.
Uno de ellos es el de la comunidad nativa Buenos Aires, en Río Tambo, afectada por inundaciones y deslizamientos. Allí se evalúa una zona de acogida para una población de aproximadamente 48 personas.
Otro caso corresponde a Andamarca-Antacaya, en Concepción, cuyo proceso de reasentamiento comenzó en 2013 y aún requiere actualizar la información sobre la población.
Paucar explicó que cuando una zona presenta riesgo muy alto no mitigable, el proceso no termina con determinar que no es apta para permanecer: también se debe identificar un terreno seguro para trasladar a la población.
En Pumpunya, esa decisión todavía no está tomada. Primero deberán concluir los estudios que determinarán las condiciones del terreno y las alternativas para las familias afectadas.
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