La captura de Jhonsson Smit Cruz Torres, alias “Jhonsson Pulpo”, representa el golpe más contundente contra Los Pulpos en los últimos años, pero abre una pregunta que golpea directamente a Trujillo: ¿su caída significará el final de las extorsiones que han sometido a transportistas, empresarios y comerciantes?

La respuesta, por ahora, es no. El propio Ministerio Público ha advertido que detener al cabecilla no implica desarticular una organización que cuenta con decenas de integrantes, fuentes de financiamiento y capacidad para reorganizarse. Incluso existe el riesgo de que otras bandas intenten ocupar el espacio que deje Los Pulpos.
Fuera del país sí caen los cabecillas
Jhonsson Pulpo, considerado uno de los criminales más buscados del país, fue capturado aproximadamente a las 9:45 de la mañana del 1 de septiembre en un inmueble de la calle Isaac Tamayo, en La Paz, Bolivia. Su ubicación fue posible gracias a meses de trabajo de inteligencia entre las policías de Perú y Bolivia, con apoyo de agencias estadounidenses como el FBI y la DEA.
Durante la intervención intentó escapar, pero terminó reducido y posteriormente fue entregado a las autoridades peruanas. Sobre él pesaba una recompensa de S/500 mil y órdenes de captura por delitos como secuestro, extorsión, sicariato, homicidio agravado y crimen organizado. En 2022 fue condenado en ausencia a cadena perpetua por un tribunal de Trujillo.
¿Dirigió desde Bolivia masacre y secuestro en Trujillo?
Su captura ocurre, además, pocos días después del violento secuestro del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla en Trujillo, un caso en el que cuatro personas que lo acompañaban fueron asesinadas. La Policía investiga una posible vinculación de Los Pulpos con este ataque.

Aunque Lara fue liberado al día siguiente, el hecho volvió a exhibir el nivel de violencia alcanzado por las organizaciones criminales en la ciudad y colocó nuevamente a Los Pulpos en el centro de la tormenta. El fiscal Jorge Chávez Cotrina ha advertido que sería un error asumir que la organización quedó desarticulada con la captura de su líder.
Jhonsson Pulpo podría ser recluído donde estuvo su padre
La caída de Jhonsson Pulpo también pone sobre la mesa otro problema: ¿dónde será recluido? Aún no existe una definición en la información recopilada. Una posición cuestiona que sea enviado a Trujillo, su tierra natal, por el riesgo de que desde un penal de la ciudad pueda intentar reactivar sus redes y mantener influencia sobre la organización.

Otra posibilidad que cobra fuerza es el penal de Challapalca, en Puno, donde hasta hace algunos meses cumplió condena su padre, Jhon Smith Cruz Arce, alias “Jhon Pulpo”, fundador de Los Pulpos. El padre fue encarcelado en 2013 y, según la información recopilada, recuperó su libertad en 2025 tras cumplir 17 años de prisión.
Cambió su rostro y se hizo pasar por muerto
Jhonsson Pulpo construyó durante años una estrategia para permanecer fuera del alcance de la Policía. No solo utilizó identidades falsas y hasta se hizo pasar por muerto: también modificó radicalmente su apariencia mediante intervenciones estéticas. Las imágenes comparativas muestran cambios en los pómulos, orejas, cejas, contorno facial y nariz, además de un cambio en el cabello.

Incluso se informó que pudo haberse sometido a una intervención en los párpados, aunque este último procedimiento no fue confirmado mediante un peritaje médico. Al momento de su captura fueron encontrados pasaportes peruanos, un DNI y documentos bolivianos a nombre de otras personas. En Bolivia se hacía pasar por empresario inmobiliario y llegó a residir en zonas exclusivas de La Paz.
Puede desatarse guerra entre bandas por el liderazgo en Trujillo
La caída del “Pulpo” golpea el corazón de Los Pulpos, pero no necesariamente al negocio de la extorsión. La organización, surgida en El Porvenir y convertida en una estructura criminal con presencia incluso fuera del Perú, ha tenido como una de sus principales fuentes de ingresos la extorsión a transportistas y pequeños y medianos empresarios.

El debilitamiento de su liderazgo podría generar una disputa interna o, peor aún, abrir la puerta para que otras organizaciones criminales intenten conquistar los territorios y mercados que deje libres. Para Trujillo, por eso, la captura de Jhonsson Pulpo puede ser el comienzo de una nueva etapa contra el crimen, pero no el punto final de la extorsión.
