¿Otro apagón en Arequipa? Egasa aún no repara fallo que provocó apagón nocturno en 7 distritos en julio

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Un informe de la Contraloría General de la República ha puesto en evidencia una serie de deficiencias en los sistemas de protección de cuatro líneas eléctricas de 33 kV de la Empresa de Generación Eléctrica de Arequipa S.A. (Egasa). El Informe de Orientación de Oficio N.º 027-2026-OCI/4567-SOO advierte que la entidad mantiene sin modificación los ajustes de protección involucrados en el apagón nocturno ocurrido el 22 de julio de 2026.

El Comité de Operación Económica del Sistema (COES) determinó una inadecuada coordinación que provocó el apagón. Formuló recomendaciones que aún se encontrarían en evaluación.

El origen del problema se remonta a una falla bifásica entre las fases “S” y “T” de la línea L-3103 (Chilina – Charcani I) de 33 kV, producida por el acercamiento de un árbol al conductor, durante actividades de talado ejecutadas por terceros. Según el informe, la perturbación fue analizada por el COES dentro del evento EV-096-2026. Se verificó la actuación de las protecciones de sobrecorriente de fases 50/51 de las líneas vinculadas a la barra eléctrica de 33 kV de Chilina.

La secuencia que encendió las alertas

El análisis técnico del COES, citado por la Contraloría, reveló una secuencia de desconexiones que calificó como deficiente. A los 61 milisegundos de iniciada la falla, se desconectó la línea L-3003 en la Subestación Convertidor; a los 75 milisegundos lo hizo correctamente la línea L-3103 en la Subestación Chilina. A los 106 milisegundos se desconectó la línea L-3002 en la subestación convertidora. Para las líneas L-3002 y L-3003, el COES identificó un segundo umbral de sobrecorriente instantáneo de 4000 amperios que actuó ante una falla localizada fuera de dichas líneas, lo que constituye una actuación deficiente e inadecuada.

La consecuencia de esta secuencia fue la formación de un subsistema aislado conformado por las centrales hidroeléctricas Charcani I, II y III y las demandas de las subestaciones San Lázaro, Chilina y Alto Cayma, en Arequipa. Debido a un desbalance carga-generación cercano a 6:1, se produjo el colapso del subsistema y se interrumpió el suministro eléctrico con un total de 39,77 MW afectados.

Recomendaciones sin atender y un riesgo latente

El informe de Contraloría señala que el COES formuló dos recomendaciones específicas a Egasa. La primera consistía en revisar los ajustes de sobrecorriente de las líneas L-3002 y L-3003. Así, evitar disparos instantáneos ante fallas externas cercanas a la barra de 33 kV de Chilina. La segunda planteaba implementar un segundo umbral a tiempo definido en la protección de la línea L-3103 en Charcani I, con una medida análoga para la línea L-3104.

Sin embargo, según la documentación remitida por Egasa, la entidad informó que “se vienen efectuando la revisión de las recomendaciones correspondientes a cada línea” y que “no se han modificado los ajustes”. La División Térmica de Egasa sostuvo que la configuración ha operado correctamente desde su implementación y que los nuevos ajustes serían evaluados de ser requeridos. Consideran lo planteado por el COES como una mejora susceptible de ser implementada o modificada.

La Contraloría también observó que los gráficos de coordinación y selectividad presentados por Egasa corresponden a escenarios de falla trifásica franca en la barra de 33 kV de la Subestación Chilina y en la barra de la Central Térmica Chilina, condiciones distintas a la contingencia real del evento EV-096-2026, que fue una falla bifásica entre las fases S y T de la línea L-3103. Por ello, concluyó que dichos gráficos, por sí solos, no permiten acreditar que se haya reproducido la contingencia real que dio lugar a la actuación observada por el COES.

Posible repetición de fallo

El documento advierte que la permanencia de esta configuración, sin una modificación o medida alternativa implementada y validada, mantiene el riesgo de que ante una contingencia de características similares se produzca nuevamente la desconexión de instalaciones no falladas antes de completarse el despeje selectivo de la instalación afectada.

La repetición de una secuencia así podría ocasionar la pérdida simultánea de las interconexiones de las líneas L-3002 y L-3003 de Arequipa, modificar la topología del sistema y generar condiciones de operación aislada de la zona. Todo esto, con potencial afectación a la continuidad del suministro eléctrico de las subestaciones Chilina, San Lázaro y Alto Cayma, así como a la disponibilidad de las unidades de las centrales hidroeléctricas Charcani I, II y III.

Apagón en Arequipa

Un incidente técnico, la noche del 22 de julio, en la Subestación de Transmisión Chilina, que es propiedad de Egasa, provocó un corte masivo de energía eléctrica que afectó a miles de habitantes de la Ciudad Blanca. SEAL precisó que la avería no corresponde a su infraestructura operada.

La Sociedad Eléctrica del Sur Oeste S.A. (SEAL) informó que a las 18:09 horas de hoy se produjo una falla en la barra de 33 kV de la SET Chilina. Esta instalación es ajena a la red operada por la empresa distribuidora. El incidente provocó la salida temporal de operación de las subestaciones Chilina, San Lázaro y Alto Cayma.

Como consecuencia, el suministro eléctrico se interrumpió en diversos sectores de los distritos de Cercado de Arequipa, Alto Selva Alegre, Miraflores, Cayma, Cerro Colorado, Yura y Yanahuara, dejando a miles de familias sin servicio en plena noche arequipeña.

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