La captura de Jhonsson Smit Cruz Torres, alias “Jhonsson Pulpo”, en Bolivia, empieza a revelar cómo se habría coordinado la masacre y secuestro del empresario minero Jenss Marty Lara Tantaquilla en Trujillo. Gabriel Alexander Mendocilla Gómez, su custodio y presunto cómplice, declaró que el cabecilla estuvo pendiente del resultado del operativo y luego siguió las coordinaciones para cobrar el rescate.
De cuidarlo a echarlo
El testimonio de Mendocilla coloca a Jhonsson como quien habría dirigido la operación desde La Paz. Según su versión, el cabecilla recibió información pocas horas después del ataque, en el que fueron asesinadas cuatro personas, y posteriormente se mostró preocupado por concretar rápidamente el pago del rescate exigido a la familia del empresario.

Esta es la declaración íntegra de Gabriel Alexander Mendocilla Gómez:
“Jhonsson me levanta a las 3 de la mañana para ver si su trabajo había salido bien. De ahí yo me quedo un rato en la sala y de ahí él recibe una llamada donde dicen que se les había pasado la mano. Y, él dice: ¿Pero, qué ha pasado? No, que había dos chicas que habían estado con él y con los seguros. Al día siguiente estaba preocupado por transar, que quería transar rápido (cobrar la plata del secuestro). Escucho que decía: ‘pero que asegure bien tu garante sino para buscar yo un garante por mi lado’. Estaba preocupado. Si la familia no pagaba le iban a empezar a volar dedo por dedo (al secuestrado).”
Casa del secuestro estaba en San Isidro de Trujillo
Mientras esta confesión apunta a la presunta coordinación del crimen desde Bolivia, en Trujillo la Policía encontró otro elemento clave para reconstruir el secuestro. Se trata de una vivienda ubicada en la calle Cobre, en la urbanización San Isidro, donde fue hallado un ambiente subterráneo acondicionado que habría sido utilizado para mantener cautivo al empresario durante parte de las 36 horas que permaneció secuestrado.

Sótano del terror
El denominado búnker tenía una puerta metálica con cerradura eléctrica y, en su interior, fueron encontrados un colchón, balones de oxígeno, agua, sogas, trapos y recipientes utilizados como baño. La declaración del cómplice y el hallazgo de este escondite podrían convertirse en piezas centrales de la investigación para establecer cómo se ejecutó la operación y, sobre todo, qué papel tuvo Jhonsson Pulpo en la masacre y el secuestro que conmocionaron a Trujillo.
