El incremento de las temperaturas en Ayacucho está elevando el consumo de agua potable y acelerando la descarga de los reservorios de la ciudad. Así lo informó Félix Aguilar, encargado de la Oficina de Imagen y Educación Sanitaria de Seda Ayacucho, quien advirtió que el almacenamiento disminuye más temprano de lo habitual debido a la mayor demanda de la población. Según el funcionario, los reservorios que anteriormente comenzaban a reducir sus niveles entre las 4:00 y 5:00 de la tarde ahora presentan descensos desde el mediodía o la 1:00 p. m. Como ejemplo, mencionó el reservorio de Miraflores, cuyo nivel se encontraba por encima de la mitad de su capacidad durante una verificación realizada el día de la entrevista, cuando normalmente debería registrar entre el 70 % y el 80 % a esa hora. Pese a este comportamiento, Aguilar Ochoa precisó que la producción de agua potable continúa con normalidad y que los reservorios reportan niveles completos durante las mañanas. Sin embargo, la reducción más temprana del almacenamiento evidencia una mayor presión sobre el sistema de abastecimiento. Respecto a la disponibilidad del recurso, el funcionario señaló que la presa Cuchoquesera registraba 31,4 millones de metros cúbicos, según información que había recibido de especialistas vinculados a la gestión del agua. También indicó que el abastecimiento hacia los embalses superaba los 750 litros por segundo. Aunque estas cifras corresponden a información mencionada durante la entrevista, la comparación con años anteriores requiere registros oficiales de almacenamiento para establecer la magnitud de la variación. Ante la posibilidad de un déficit hídrico asociado a la falta de lluvias y a las condiciones climáticas previstas, Seda Ayacucho exhortó a la población a evitar el uso de agua potable para regar áreas verdes, lavar pistas o limpiar veredas. Aguilar Ochoa también recomendó reutilizar el agua de las lavadoras y otras fuentes de segundo uso cuando resulte apropiado. El funcionario señaló que las municipalidades también deben revisar el uso de agua potable en el mantenimiento de parques y jardines, debido a la demanda que afronta el sistema durante los periodos de temperaturas elevadas. Aguilar Ochoa explicó que la empresa contempla tres medidas de contingencia ante una eventual reducción significativa de la disponibilidad de agua potable. La primera consiste en racionalizar el suministro si la producción disminuye. La segunda contempla interconectar las redes para transferir agua entre sectores, por ejemplo, desde el reservorio de Acuchimay hacia la zona abastecida por Miraflores, según las condiciones operativas del sistema. La tercera medida prevé distribuir agua mediante camiones cisterna en los barrios que permanezcan más de seis horas sin servicio, en caso de una escasez que lo justifique. No obstante, el representante de la empresa aclaró que estas acciones forman parte de las medidas previstas para una eventual contingencia y que, al momento de la entrevista, no se habían anunciado cortes programados por falta de producción. El funcionario indicó que algunas quejas por falta de agua responden a emergencias puntuales, como las roturas de tuberías. Mencionó un incidente en Huascahura, donde una maquinaria pesada habría dañado una tubería durante trabajos de excavación. En estos casos, la empresa debe reparar la infraestructura afectada para restablecer el servicio. Aguilar Ochoa diferenció estas interrupciones de los cortes programados por trabajos de mantenimiento. Asimismo, adelantó que durante noviembre suelen realizarse cortes programados para la limpieza de reservorios. Precisó que la empresa debe comunicar estas interrupciones con anticipación a través de sus plataformas y los medios de comunicación. El comportamiento de los reservorios será un indicador relevante para evaluar la evolución del abastecimiento ante la continuidad de las altas temperaturas y la falta de lluvias. Aunque Seda Ayacucho sostiene que la producción se mantiene normal, la disminución anticipada de los niveles de almacenamiento plantea la necesidad de seguir la demanda y la disponibilidad del recurso. Para dimensionar el riesgo de un eventual déficit hídrico, será necesario contrastar los niveles actuales de Cuchoquesera con sus registros históricos, además de contar con información actualizada sobre las reservas disponibles, los caudales de ingreso y la demanda diaria de agua potable en Ayacucho.
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