Apenas dos semanas después de ser visto divirtiéndose sin dificultad en el concierto de cumbia que la misma Municipalidad de Trujillo organizó por el concurso de marinera —donde incluso se presentó el grupo de cumbia Corazón Serrano—, el alcalde Mario Reyna solicitó tres días de vacaciones alegando problemas en la rodilla. La aparente contradicción ha desatado cuestionamientos en la ciudad.
El burgomaestre, militante de Alianza para el Progreso (APP), sorpresivamente informó que viajaría al extranjero para someterse a terapias de rehabilitación por una intervención quirúrgica que se realizó hace más de un año. Según explicó, durante estos días continuará coordinando temas municipales de manera remota mientras el despacho queda encargado temporalmente.
«Sin mi, no se acaba el mundo»
“Hace más de un año me operé la rodilla y no he realizado ninguna sola terapia por estar metido en el trabajo. Creo que si no me doy unos días para la salud, luego pasará la factura. Además, he venido con mis propios recursos…Yo sigo apoyando en todo por medio de llamadas por WhatsApp. Con tres días sin mi persona no se acaba el mundo”, dijo Reyna.
La justificación, sin embargo, ha sido recibida con escepticismo por la ciudadanía. Y es que hace apenas dos semanas el propio alcalde fue protagonista de una cuestionada actividad festiva organizada por su gestión en el marco del concurso de marinera (y en un lugar calificado por la Contraloría de «inseguro), donde se le observó animado durante el espectáculo musical.
El contraste entre aquella escena festiva y la reciente solicitud de descanso por motivos médicos ha reavivado las críticas hacia la gestión municipal. Para muchos trujillanos, el episodio simboliza una administración que prioriza eventos y celebraciones mientras la ciudad enfrenta problemas urgentes y exige mayor liderazgo de sus autoridades.
