El alcalde de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, lanzó una dura crítica contra la presidenta Keiko Fujimori, a quien acusó de visitar La Libertad sin escuchar las principales demandas de sus autoridades frente a la inseguridad ciudadana y otros problemas que afectan a la población. “Ella viene con una agenda muy puntual, se va a las quebradas, pero no quiere escuchar a las autoridades ni los grandes problemas que aquejan a la población”, cuestionó. Incluso deslizó que esta falta de atención podría estar relacionada con el costo que implicaría atender los reclamos de la provincia.
Uno de los pedidos más urgentes es cerrar la brecha de más de 3.000 policías que necesita La Libertad para fortalecer la seguridad y enfrentar las muertes violentas y las extorsiones. Reyna sostuvo que el fortalecimiento de la Policía Nacional ha permitido mejorar los resultados frente a la criminalidad. Según las cifras que mencionó, Trujillo registró 43 muertes violentas en 2023, mientras que en 2024 se redujeron un 52 %. Para 2025, señaló una disminución adicional del 23 %, aunque no precisó la base de comparación de este último porcentaje.
El reclamo del alcalde también alcanza a los compromisos pendientes de las instituciones encargadas de combatir la delincuencia. Durante la V Sesión Ordinaria del Comité Regional de Seguridad Ciudadana (CORESEC), pidió conocer los resultados de las estrategias policiales y recordó que la Municipalidad ofreció hasta tres terrenos para elaborar el expediente de la futura comisaría de Ayacucho. Sin embargo, aseguró que hasta ahora no ha recibido respuesta. La falta de avances en este proyecto vuelve a poner en cuestión la capacidad de las autoridades para convertir los anuncios de seguridad en medidas concretas.
Reyna pidió más efectivos, equipamiento e inteligencia policial para enfrentar las extorsiones, y reclamó acciones contra la corrupción dentro de las instituciones públicas. También expresó su expectativa de que los equipos anunciados para el seguimiento de comunicaciones y la geolocalización ayuden a mejorar las investigaciones. Mientras tanto, su denuncia deja una pregunta incómoda para el Gobierno de Keiko Fujimori: ¿de qué sirven las visitas presidenciales a La Libertad si, según las autoridades locales, los problemas más urgentes de Trujillo siguen sin ser escuchados?








